jueves, 26 de diciembre de 2013

La sonda china envía su primera panorámica de la Luna

La sonda china envía su primera panorámica de la Luna
La sonda china Change'e-3 ha enviado su primera imagen panorámica desde la Luna. Se trata de una imagen tomada el pasado 15 de diciembre desde el lugar donde alunizó y en la que puede verse el rover 'Yutu', que viajaba en su interior, y que se encargará de inspeccionar la superficie del satélite en los próximos meses.

La Chang'e-3 ha realizado la fotografía con tres cámaras dispuestas alrededor del sistema de aterrizaje. En realidad se trata de un mosaico compuesto de 60 imágenes que han sido captadas en tres ángulos: vertical, 15 grados hacia abajo y 15 grados hacia arriba.

Según ha explicado el diseñador jefe de la misión, Liu Enhai, a la cadena nacional CCTV, la vista capta la zona conocida como Mare Imbrium, cerca de la Bahía Rainbows. En ella se puede ver un cráter de tamaño considerable, de varios metros de ancho, situado a sólo unos 10 metros del módulo de aterrizaje de la Chang'e-3. Además, hay varios cráteres más, visibles en la superficie del satélite marcada por la 'viruela'.

Ya son dos semanas las que lleva en la Luna la misión China. El objetivo del rover es llevar a cabo análisis científicos y enviar a la Tierra imágenes de la luna en tres dimensiones. A bordo del vehículo viajan cuatro amplificadores de radiofrecuencia (RF) diseñados y fabricados en Cantabria por la unidad de espacio de la empresa ERZIA, ubicada en Santander.

Chang'e-3 es sólo una de las fases de las que consta este programa espacial chino. La primera, que sigue en marcha, consta de un vuelo alrededor de la Luna, que están llevando a cabo Chang'e-1 (lanzada en 2007) y Change'e-2 (lanzada en 2010); la segunda, el alunizaje, corre a cargo de Change'e-3 y Change'e-4, que será lanzada en 2017. En cuanto a la tercera fase, la de regreso del satélite a la Tierra, correrá a cargo de otras dos sondas: Change'e-5 y 6.

Yutu, inactivo durante dos semanas

El primer robot de exploración chino en la Luna, Yutu ("Conejo de Jade") se apagó en las últimas horas y permanecerá inactivo durante dos semanas para no verse afectado por las bajas temperaturas de la noche lunar, informaron los científicos responsables del proyecto a través de la agencia oficial Xinhua.

Estaba previsto que el robot detuviera su actividad hacia las 17:00 GMT del miércoles, unas 20 horas después de que también se apagara la sonda lunar Chang'e-3, que transportó a Yutu hasta el satélite terrestre.

La noche lunar dura unas dos semanas y durante ella la superficie selenita puede alcanzar temperaturas de hasta 180 grados bajo cero, por lo que los expertos consideran que el robot explorador debe permanecer "dormido" ese tiempo hasta que las condiciones climáticas sean mejores.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Cómo producir electricidad en la Luna de noche

Cómo producir electricidad en la Luna de noche
Científicos de la Universidad Politécnica de Cataluña y otros centros internacionales proponen un sistema de espejos, suelo lunar procesado y motor térmico para suministrar energía a vehículos y tripulaciones durante la noche lunar. De esta forma se evita el uso de baterías y fuentes nucleares como la que utiliza el rover chino que acaba de alunizar.

La noche en la Luna dura alrededor de 14 días, un periodo en el que se alcanzan temperaturas de hasta –150 ºC. Esto complica el funcionamiento de las naves en la superficie lunar y la solución pasa por llevar pesadas baterías desde la Tierra o usar energía nuclear, como lo hace el rover chino Yutu.

Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Cataluña, junto otros colegas de EE UU, plantea dos propuestas para almacenar energía en la Luna durante el día y usarla por la noche. Los detalles se publican en la revista Acta Astronautica, en un artículo en el que participa el anterior administrador de la NASA, Michael Griffin.

“El primer sistema consiste en modificar un trozo de regolito o suelo marciano, incorporando elementos como el aluminio –por ejemplo–, de tal forma que se convierta en un masa térmica”, explica a SINC Ricard González Cinca, físico de la Universidad Politécnica de Cataluña y coautor del estudio.

“Cuando luce el Sol un sistema de espejos refleja sus rayos y calienta esta masa térmica, que luego –añade–, puede transmitir el calor durante la noche a los rovers u otros dispositivos situados encima, para que se puedan utilizar”.

El segundo sistema es parecido, pero incorpora un sistema de espejos más sofisticado y un motor térmico. Los espejos son reflectores Fresnel –como los de algunas plantas de energía solar en la Tierra–, que concentran los rayos solares sobre un tubo con un líquido.

El calor convierte el líquido en gas, que a su vez, calienta la masa térmica. Después, durante el largo periodo nocturno, el calor se transfiere a un motor Stirling para producir electricidad.

“Este sistema es más adecuado que el anterior en proyectos lunares con mayores necesidades energéticas, como sería una misión tripulada que pasara una noche en la Luna”, destaca González Cinca.

A partir de 2020 las grandes agencias espaciales, como la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la de China, planean sus primeras misiones tripuladas a nuestro satélite. Otros países, como India y Japón, también han manifestado su interés en mandar las suyas a partir de esa fecha.

SINC

sábado, 14 de diciembre de 2013

La NASA se propone cultivar plantas en la Luna

La NASA se propone cultivar plantas en la Luna
La NASA se propone cultivar plantas en la Luna como soporte vital para los futuros colonos. En concreto, quiere hacer crecer unas semillas de nabo, albahaca y otros vegetales en un experimento que se pondrá en marcha en 2015.

La NASA informó esta semana de que la cámara sellada para el primer intento de germinación sobre la Luna, irá a bordo de una nave privada que resulte ganadora del Premio Lunar X de Google.

"Nuestro concepto es el desarrollo de una cámara de cultivo simple, sellada, que pueda sustentar la germinación en un período de cinco a 10 días en la Luna", indicó la agencia. "Un filtro de papel con nutrientes disueltos, dentro de la cámara, puede alimentar a un centenar de semillas de berros, diez semillas de albahaca y otras diez de nabo".

Un comunicado del Centro Ames de Investigación de la NASA explicó que el objetivo del experimento es determinar si "los humanos pueden vivir y trabajar en la Luna (...) quedándose durante décadas", por lo que un primer paso en ese sentido es el envío de las plantas.

"Recién germinadas, las plantas pueden ser tan sensibles como los humanos a las condiciones ambientales y a veces más sensibles", continuó el comunicado. "Las plantas llevan material genético que puede resultar dañado por la radiación, al igual que los humanos.

El envío de las semillas servirá para explorar el ambiente lunar tal como en viejos tiempos los mineros llevaban un canario adentro de los túneles para detectar la presencia de gases explosivos.

El experimento no involucra la prueba de cultivo de las plantas sobre el suelo lunar, cubierto por un polvo que carece de muchos de los nutrientes que sustentan la vida vegetal, y en el cual no existe el material orgánico descompuesto que enriquece el suelo terrestre.

Asimismo los niveles de radiación en la Luna son mucho más intensos que en la Tierra ya que el satélite no posee una atmósfera que detenga los rayos más dañinos del Sol.

En la superficie de la Luna las temperaturas varían en un mismo día desde los 100 grados Celsius a los 173 grados Celsius bajo cero, y el ciclo de luz y sombra que regula la fotosíntesis está sujeto al hecho de que el "día" lunar dura unos 28 días terrestres.

lunes, 2 de diciembre de 2013

China lanza con éxito su primera misión para explorar la Luna

China lanza con éxito su primera misión para explorar la Luna
La sonda lunar china Chang'e-3, la primera de este país que tendrá como misión aterrizar en la superficie del satélite y explorarla, ha despegado este domingo desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xinchang, en el centro de China.

La sonda, que transporta al primer robot de exploración lunar chino, al que se ha llamado 'Yutu' o 'Conejo de jade', está impulsada por el cohete 'Larga Marcha 3B' y ha sido lanzada a la hora prevista, las 1.30 hora local del lunes (17.30 GMT del domingo).

Unos minutos más tarde, tras separarse de su lanzadera, Chang E 3 ha entrado en la órbita de transferencia Tierra-Luna y ha desplegado sus paneles solares.

El director del Centro de Lanzamiento, Zhang Zhenzhong, ha comparecido brevemente ante las cámaras para confirmar que el lanzamiento ha resultado "un éxito".

Si la misión prospera, China se convertirá en el tercer país del mundo, por detrás de EEUU y la antigua Unión Soviética, que habrá hecho aterrizar un artefacto en la superficie lunar.

La sonda alcanzará la superficie selenita a mediados de diciembre si todo sale según lo previsto.

En principio está previsto que la sonda descienda sobre el cráter conocido como Bahía de los Arcoiris lunar, una zona elegida especialmente por sus condiciones llanas y que recorrerá 'Yutu' para llevar a cabo pruebas geológicas durante tres meses.

Con un peso de 140 kilos, 'Yutu' puede desplazarse a 200 metros por hora y está equipado con cuatro cámaras y dos brazos móviles que pueden extraer muestras del suelo lunar.

Durante su misión, instalará un telescopio en la Luna por primera vez en la Historia, observará la plasmasfera (gas ionizado que circunda la Tierra) y examinará mediante radar la superficie del satélite.

El lanzamiento de la misión de exploración de la superficie lunar tiene lugar 10 años después del primer vuelo espacial de un astronauta chino.

China denomina a su programa lunar Chang'e en honor a una leyenda tradicional oriental, según la cual una diosa con ese nombre habita en la Luna.

El robot explorador de superficie lunar recibió su nombre tras una votación popular por Internet en honor a su vez a la mascota de color blanco que, según la tradición, tiene la diosa en la Luna.

China lanzó su primera misión lunar, Chang'e-1, en octubre de 2007, y la segunda voló al satélite en el mismo mes de 2010.

En ambos casos, las sondas orbitaron durante meses alrededor de la Luna, para recolectar imágenes e información, y una vez terminado su periodo de actividad se estrellaron en el suelo lunar, según lo previsto.

La misión que ha comenzado este domingo representa la segunda fase del programa lunar chino, que prevé el aterrizaje y exploración de la superficie selenita.

Los planes de China incluyen el envío de una cuarta sonda en 2015 y otra en 2017, que completará la tercera fase del programa, lograr el regreso a la Tierra.

Más tarde, en una fecha aún no fijada, la República Popular planea enviar misiones tripuladas a la superficie selenita.

El proyecto lunar chino forma parte de un ambicioso programa espacial chino, que contempla explorar otros cuerpos espaciales más distintos, como Marte.

Según ha declarado a la agencia oficial china Xinhua el ingeniero jefe adjunto a cargo de la segunda fase del programa lunar, Sun Huixian, si la misión tiene éxito, significará que China cuenta ya con la capacidad de explorar sobre el terreno un cuerpo espacial fuera de la Tierra.

"La exploración espacial china no se va a detener en la Luna", ha explicado. "Nuestro objetivo es el espacio exterior".

Por su parte, el diseñador jefe de la sonda, Sun Zezhou, ha comentado que la misión lanzada este domingo tiene una gran importancia científica y económica, que ha contribuido al desarrollo de una serie de tecnologías espaciales, algunas de las cuales pueden tener aplicación civil.

EFE

lunes, 30 de septiembre de 2013

La Luna, vista por SMART

La Luna, vista por SMART
La misión SMART-1 de la ESA – la primera sonda europea en alcanzar la órbita lunar – se lanzó hace 10 años, el 27 de septiembre de 2003, a bordo de un Ariane 5 desde el Puerto Espacial Europeo en Kourou, Guayana Francesa.

El nombre de SMART es un juego de palabras en inglés entre el adjetivo ‘inteligente’ y el acrónimo de ‘Pequeñas Misiones de Investigación Tecnológica Avanzada’. Esta sonda alcanzó la órbita lunar el 15 de noviembre de 2004 utilizando un sistema de propulsión eléctrica. A bordo transportaba toda una batería de instrumentos científicos en miniatura, entre los que destacaba un espectrómetro de rayos X diseñado para estudiar la distribución de elementos químicos clave sobre la superficie de la Luna.

Esta imagen, publicada por primera vez en el año 2007, es un mosaico compuesto por 30 fotografías del polo norte lunar tomadas con la cámara AMIE de SMART-1, y abarca una región de unos 800 x 600 kilómetros.

En ella podemos ver la geografía y las condiciones de iluminación del polo norte lunar, dos factores de especial interés para la futura exploración de nuestro satélite natural. El borde de algunos cráteres de esta región está permanentemente iluminado por el Sol, dándoles el apodo de “picos de luz eterna”. Por otra parte, el fondo de algunos cráteres permanece siempre a la sombra, por lo que es probable que contengan depósitos de agua congelada que podrían ser aprovechados por futuros exploradores.

Tras completar sus operaciones científicas, SMART-1 terminó su misión el 3 de septiembre de 2006 estrellándose contra la superficie lunar. El impacto se observó desde la Tierra, con ayuda de telescopios, como un brillante destello y una nube de escombros.

Los resultados de SMART-1 ayudaron a preparar nuevas misiones a la Luna, como Kaguya (Japón), Chandrayaan-1 (India), Chang’e-1 (China) y LRO (Estados Unidos).

El sistema de propulsión eléctrica desarrollado para SMART-1 se utilizará en la nueva misión de la ESA a Mercurio, BepiColombo, y en futuras misiones científicas o tecnológicas.

ESA

martes, 24 de septiembre de 2013

La Luna es 100 millones de años más joven de lo que se creía

La Luna es 100 millones de años más joven de lo que se creía
Un estudio elaborado por científicos del Instituto Carnegie de Washington ha determinado que la Luna es 100 millones de años más joven de lo que se creía. De este modo, el satélite tendría entre 4.400 y 4.450 millones de años.

Este hallazgo podría cambiar la forma de comprensión de los científicos acerca de la Tierra primitiva, así como de su satélite natural. Los científicos saben la edad del sistema solar (4.568 millones de años) con bastante precisión y por ello pueden calcular los tiempos de formación de cuerpos relativamente pequeños, tales como asteroides, también cuándo se sometieron a una extensa fusión, consecuencia del calor generado por la colisión.

Sin embargo, es más difícil de concretar la edad de los cuerpos más grandes del sistema solar, ya que se desconoce cuánto tardan en crecer o en modificar su temperatura y qué elementos va eliminando por el camino. "No es lo mismo que un pequeño cuerpo como el de un asteroide", ha apuntado uno de los autores, Richard Carlson, que presentó la investigación durante una reunión de la 'Royal Society' en Londres.

Con el tiempo, los científicos han continuado estudiando la edad de la Luna y perfeccionando la técnica y la tecnología. Gracias a estas mejoras se ha ido presionando la fecha de formación de la Luna hacia adelante en el tiempo.

Concretamente, se cree que la Luna ha albergado un océano global de roca fundida poco después de su dramática formación. Actualmente, la edad determinada por las rocas lunares que surgieron de ese océano es de 4.360 millones de años, según el trabajo.

Además, en la Tierra, los científicos han encontrado indicios, en varios lugares, de un gran evento de fusión que se produjo hace unos 4.450 millones años. Por lo tanto, la evidencia es que la catastrófica colisión que formó la Luna y reformó la Tierra ocurrió en esa época, más de 100 millones de años antes de lo que se creía.

EUROPA PRESS

domingo, 8 de septiembre de 2013

Una sonda para estudiar la atmósfera de la Luna

Una sonda para estudiar la atmósfera de la Luna
La nave espacial LADEE (Lunar Atmosphere and Dust Environment Explorer) de la NASA fue lanzada desde Wallops Island, Virginia, el sábado 7 de septiembre, a bordo de un cohete Minotaur V.

LADEE es una sonda que orbitará la Luna para obtener información detallada acerca de la atmósfera lunar, las condiciones cerca de la superficie e influencias del entorno sobre el polvo lunar. Una buena comprensión de estas características solucionará antiguas interrogantes y ayudará a los científicos a comprender también otros cuerpos planetarios.

La LADEE (siglas, en inglés, de Explorador de la Atmósfera y Entorno de Polvo) es una misión de bajo coste (212 millones de euros) y lleva cuatro instrumentos para tomar datos de interés científico en la Luna, incluido un dispositivo para capturar y analizar muestras de partículas de polvo. Con una masa de 383 kilos en el lanzamiento, la sonda mide 2,37 metros de alto y 1,85 de diámetro.

Cuando llegue a su destino, la LADEE entrará en la fase de verificación de equipos y ensayos en órbita a gran altura sobre la superficie lunar, para descender luego a unos 250 metros. Durante la fase de pruebas, los ingenieros ensayarán un nuevo sistema de comunicaciones por láser que permitirá la transferencia de datos con el satélite a una velocidad similar a la de los sistemas de fibra óptica en tierra.

Una de las preguntas clave que quieren responder los científicos de la misión es si el polvo lunar eléctricamente cargado por la luz solar es responsable del resplandor sobre el horizonte que detectaron varios astronautas de las misiones Apolo.


miércoles, 10 de julio de 2013

La Tierra pudo tener dos lunas hace millones de años

La Tierra pudo tener dos lunas hace millones de años 
Científicos estadounidenses han elaborado un estudio del que se desprende que la Tierra podría haber tenido dos lunas hace millones de años.

Así, la actual Luna sería un "gemelo" de otro que cuerpo más pequeño que solo 'vivió' unos pocos millones de años antes de chocar con ella y desaparecer.

Este trabajo, que será expuesto durante la reunión sobre el satélite que celebra la Royal Society, por su autor principal, Erik Asphaug, determina que el choque entre las dos lunas habría formado el cuerpo que se puede ver hoy en día.

En este sentido, ha indicado que en el paisaje de la Luna, que parece tener montañas, se encuentran los restos del pequeño satélite tras el choque. En cuanto a las características del satélite perdido, el científico ha explicado que "habría orbitado la Tierra a la misma velocidad y distancia" que la actual Luna.

Entre las creencias de cómo fue la formación de planeta y satélite, científicos de Harvard han propuesto que la Luna fue una vez parte de la Tierra que se separó después de que esta chocara con otro cuerpo. El estudio fue publicado en la revista Science. Ahora, este trabajo cuestiona esta teoría.

EUROPA PRESS

martes, 9 de julio de 2013

La Luna, formada en una explosión nuclear natural

La Luna, formada en una explosión nuclear natural 
La teoría más aceptada respecto a la formación de la Luna sugiere que esta apareció hace unos 4.500 millones de años, a principios de la historia del Sistema Solar, cuando un enorme cuerpo planetario del tamaño de Marte, conocido como Theia, chocó brutalmente contra la Tierra. Los residuos que salieron disparados en el encuentro conformaron nuestro satélite natural, que quedó en órbita. Los científicos no se ponen de acuerdo respecto a muchos detalles de este evento, pero hay incluso quien propone una drástica alternativa. Investigadores de la Universidad Western Cape y de la de Amsterdam han publicado en Arxiv una novedosa idea. Creen que es posible que no se produjera ningún choque, sino que la Luna se formara después de la explosión de un georeactor nuclear fuera de control en el manto de la Tierra.

La hipótesis del impacto gigante supone, según simulaciones hechas al respecto, que el 80% del satélite debería haber venido del objeto impactador y el resto, de la Tierra. Sin embargo, esto no concuerda con la composición de las rocas lunares, que es casi idéntica a las terrestres en términos de contenido isotópico.

Varias teorías intentan explicar esta diferencia sin necesidad de eludir el gran impacto, pero ahora, Rob de Meijer, de la Western Cape y Wim van Westrenen, de la VU en Amsterdam proponen una respuesta bien distinta: fuerzas centrífugas concentraron los elementos más pesados, como el uranio y el torio, cerca de la superficie de la Tierra en el plano ecuatorial. Las altas concentraciones de estos elementos radiactivos pueden dar lugar a reacciones nucleares en cadena. Los investigadores calculan que es muy posible que la concentración fuera lo suficientemente alta como para casuar una reacción nuclear fuera de control. Esto expulsó el material que, con el tiempo, formó la Luna, explican en el MIT Technology Review.

Una evidencia reveladora de que se produjo esa explosión podría ser la abundancia lunar de helio-3 y xenón-136, los cuales se podrían haber producido en grandes cantidades en un georeactor natural. Mediciones futuras de la superficie de la Luna podrían proporcionar las pruebas necesarias para confirmar su teoría, pero el análisis no será fácil.

El más famoso de los georeactores conocidos se encuentra en Oklo en Gabón, no muy lejos de la línea ecuatorial, donde un reactor de fisión nuclear natural estaba en funcionamiento hasta hace unos 1,5 millones de años, dejando signos de los depósitos de uranio que ahora son explotados en una mina.

ABC.es

miércoles, 3 de julio de 2013

El peligroso polvo de la Luna

El peligroso polvo de la Luna 
Agencias espaciales de todo el mundo tienen planes para continuar la exploración de la Luna en las próximas dos décadas, enviando robots cada vez más sofisticados que allanen el camino a los astronautas que, algún día, vuelvan a caminar sobre la superficie lunar. Sin embargo, no será fácil. Un contratiempo importante para estos proyectos es el polvo que se encuentra en la superficie lunar, un material abrasivo, pegajoso y poco saludable para respirar.

Ahora, un equipo anglo-francés de científicos han modelado cómo este polvo afectará a los vehículos rover que viajen por la superficie lunar. Y ha concluido que existe un grave riesgo de que rovers que se mueven alrededor de la salida y la puesta del Sol puedan quedar envueltos en polvo. El trabajo ha sido presentado en la Reunión Nacional de Astronomía que se celebra en St. Andrews (Reino Unido).

En la década de los 60 y los 70, los Estados Unidos y la Unión Soviética enviaron a nuestro satélite natural una serie de misiones robóticas (Surveyor y Luna) y tripuladas (las Apolo). Todas estos misiones dieron a los científicos contemporáneos un banco de datos sobre el medioambiente lunar, incluyendo su molesto polvo. Los principales problemas asociados con él son su abrasividad, la adherencia a las ropas y los equipos, la reducción de la visibilidad especialmente durante el aterrizaje y el efecto sobre la salud humana de la inhalación de las partículas de polvo. Los astronautas descubrieron que el polvo se pegaba a todos los materiales, algo que podría ser fatal si dañaba sistemas de soporte vital.

La nueva investigación, presentada por Farideh Honary, de la Universidad de Lancaster, presenta un estudio del movimiento simulado del polvo lunar cerca de un rover. Las simulaciones se realizaron para dos situaciones lunares diferentes: la frontera entre la noche y el día, cuando el Sol se sale o se pone, y a plena luz del día. El rover se modeló como una caja rectangular de 3m x 1,5m x 2m colocado un metro por encima de la superficie lunar.

Además, los científicos simularon una superficie lunar de 30 m de largo x 30 m de ancho y 20 m de altura. Las partículas de polvo se introdujeron en la simulación durante un período de tiempo, cuando la superficie y el rover estaban en equilibrio eléctrico.

En las pruebas, las partículas de polvo viajaron hacia arriba por encima de la altura de la rover, pero los resultados sugieren que se movieron en diferentes direcciones según el momento del día que se estaba representando. En el lado diurno, las partículas son empujadas hacia el exterior y en el que recrea las condiciones de puesta y salida del Sol, el polvo viaja arriba y abajo sobre el rover, reagrupándose en el vacío sobre el mismo. Los resultados sugieren que una estructura como un rover puede recoger una cantidad importante de polvo con el tiempo y que esto va a pasar con mayor rapidez al amanecer y al atardecer.

Honary cree que esto tiene implicaciones para el diseño del rover: «En la mayor parte de la superficie lunar un rover experimentaría aproximadamente 14 días de luz solar seguidos de 14 días de oscuridad, por lo que la transición entre los dos durará mucho tiempo para los estándares terrestres. Los ingenieros realmente necesitan pensar en ello», señala. Una solución podría ser la construcción de «un robot con forma de cúpula para que el polvo simplemente caiga al suelo».

ABC.es

viernes, 10 de mayo de 2013

El agua de la Luna tiene el mismo origen que la terrestre

El agua de la Luna tiene el mismo origen que la terrestre 
El agua de las muestras lunares traídas en los 70 por el programa Apolo de la NASA proviene del mismo lugar que la de la Tierra. Este nuevo dato, aportado por una investigación estadounidense, cuestiona la teoría que asume que el agua no pudo sobrevivir al gran impacto que dio lugar a la Luna.

Hace 4.500 millones de años un objeto gigantesco chocó contra la Tierra y, de los fragmentos desprendidos, nació la Luna. El impacto provocó tal calor que todo el hidrógeno se evaporó y se perdió en el espacio, dejando tanto a la Tierra como a su satélite secos. Más tarde, el agua volvió a la Tierra en meteoritos y a la Luna en cometas.

Hasta hoy, esta era la creencia más aceptada. Pero, ahora, una investigación ha demostrado que el origen del agua encontrada de las rocas traídas por las misiones Apolo es el mismo que el del agua terrestre.

“La explicación más simple es que el hidrógeno ya estaba en la Tierra en el momento del gran impacto y que no hubo una pérdida significativa durante la formación de la Luna”, explica a SINC Alberto Saal, científico de la Universidad de Brown (EE UU) y autor del artículo que recoge hoy los resultados en Science Express.

Para determinar el origen, los investigadores analizaron la proporción de deuterio –un isótopo del hidrógeno– en la muestra. Las moléculas de agua formadas cerca del sol tienen, en general, menos deuterio que las formadas en los bordes exteriores del sistema solar.

Según los investigadores, la proporción de este isótopo en el agua lunar es la misma que en el 98 % de la terrestre. Además, ambas coinciden con la de las condritas carbonáceas, unos primitivos meteoritos formados cerca de Júpiter “que fueron el origen común de los componentes volátiles de la Tierra y la Luna –según Saal–, y probablemente de todo el sistema solar interno”.

El hidrógeno analizado se encuentra atrapado en cristales volcánicos y, gracias a esto, no se perdió en las erupciones lunares y los investigadores han podido hacerse una idea de cómo es el interior de la Luna.

Fue en 2011 cuando otra investigación realizada por el mismo equipo observó que estas muestras tenían tanta agua encerrada como las lavas del fondo del océano terrestre. “Entonces, las implicaciones fueron que el interior de ambos cuerpos celestes albergaba reservas con cantidades equivalentes de hidrógeno”, explica el cientifico.

La Luna nunca se quedó seca

“El punto principal de nuestro nuevo artículo es que el hidrógeno de la Luna no se originó en cometas como se pensaba, sino en meteoritos primitivos como los que lo trajeron a la Tierra”, señala Saal.

Estos resultados no son necesariamente incompatibles con la idea de que la Luna se formó a partir del gran impacto de un asteroide en los inicios de la vida de la Tierra, pero plantean la incógnita de cómo es posible que el agua sobreviviera a semejante colisión. “Necesitamos volver al inicio y descubrir más sobre lo que provocan los grandes impactos” concluye el investigador.

SINC

martes, 26 de marzo de 2013

El bombardeo de la Luna también golpeó a otros asteroides

El bombardeo de la Luna también golpeó a otros asteroides 
Científicos del Instituto de Ciencia Lunar de la NASA (NLSI) han descubierto que la Luna tiene más en común de lo que se pensaba con los grandes asteroides itinerantes del Sistema Solar.

Concretamente, el estudio ha determinado que la misma población de proyectiles de alta velocidad que impactaron contra el satélite de la Tierra hace 4.000 millones años, también se estrellaron contra el asteroide gigante Vesta y, quizás, contra otros asteroides de gran tamaño. Así, la investigación, publicada en 'Nature Geoscience', revela un vínculo inesperado entre Vesta y la Luna, y proporciona nuevos medios para el estudio de la historia temprana del bombardeo de planetas.

La directora del trabajo, Yvonne Pendleton, ha precisado que, "aunque la luna se encuentra muy lejos de Vesta (situada en el cinturón principal de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter), parecen compartir parte de la historia del mismo bombardeo". Además, ha explicado que este hallazgo apoya la teoría de que el cambio de posición de los planetas gigantes gaseoso, como Júpiter y Saturno, desde sus órbitas originales hasta su ubicación actual, desestabilizó parte del cinturón de asteroides y provocó un bombardeo hace miles de millones de años, conocido como "el cataclismo lunar".

La investigación proporciona nuevas restricciones sobre el inicio y la duración del cataclismo lunar, y demuestra que fue un evento que afectó no sólo a los planetas interiores del Sistema Solar, sino también al cinturón de asteroides. Hasta ahora, los científicos de la NASA han utilizado las muestras de rocas lunares traídas por los astronautas del Apolo para estudiar la historia del bombardeo de la Luna. Pero el equipo de este nuevo trabajo las ha utilizado para ahondar en la historia de una colisión de asteroides del cinturón principal. En particular, los meteoritos 'howardite' y 'eucrite', que son especies comunes que se encuentran en la Tierra y que se han utilizado para estudiar el asteroide Vesta (el cuerpo del que proceden, su roca madre). Con la ayuda de simulaciones por ordenador, los investigadores han encontrado que la misma población de proyectiles responsables de la formación de cráteres y cuencas en la Luna también estaban golpeando Vesta a velocidades muy altas.

Además, el equipo utilizó los últimos modelos dinámicos de la evolución temprana del cinturón principal para descubrir la fuente probable de estos impactadores de alta velocidad. Los investigadores determinaron que la población de los proyectiles que impactaron en Vesta tenían órbitas que también permitían a algunos objetos golpear la Luna a altas velocidades. "Los meteoritos muestran signos de que el cinturón de asteroides habría perdido una gran cantidad de masa hace 4.000 millones años, y con este 'escape' de masa habría golpeado a los asteroides supervivientes del cinturón principal y la Luna a altas velocidades", ha explicado otro de los investigadores, Simone Marchi.

EUROPA PRESS

lunes, 18 de febrero de 2013

Agua en rocas de la corteza lunar

Agua en rocas de la corteza lunar 
Científicos de la Universidad de Michigan han encontrado numerosos rastros de agua en rocas de la corteza lunar recogidas por los astronautas de las misiones 15,16 y 17 en lo que se conoce como las tierras altas de nuestro satélite, las colinas lunares. Los científicos creen que estas zonas representan la corteza original y cristalizada de un océano de magma que la Luna poseía en sus comienzos, por lo que deducen que el agua ya estaba allí entonces. Estos resultados, que aparecen publicados en la revista Nature Geoscience, parecen contradecir la teoría predominante de la formación lunar a partir de los desechos generados durante un colosal impacto entre la Tierra y otro cuerpo planetario del tamaño de Marte.

«Debido a que estas son algunas de las rocas más antiguas de la Luna, se infiere que el agua estaba allí cuando se formó», afirma Youxue Zhang, responsable de la investigación. A su juicio, con la teoría popular de la formación de la Luna es difícil de explicar la existencia de agua en su corteza. Si se hubiera producido el choque entre la Tierra y el objeto celeste, del que posteriormente surgiría la Luna, «el material expulsado caliente debería haber sido desgasificado casi por completo, lo que elimina toda el agua», dijo Zhang.

En los últimos cinco años, las observaciones de naves espaciales y mediciones de laboratorio de nuevas muestras lunares de las misiones Apolo han anulado la antigua creencia de que la Luna está completamente seca.

En 2008, la medición en laboratorio de esas rocas encontraba pistas químicas relacionadas con el agua. Un año después, la sonda de la NASA de Observación de Cráteres Lunares (LCROSS), se estrellaba contra un cráter permanentemente en sombra lunar y provocaba la expulsión de una nube de material sorprendentemente rico en agua helada. También se han detectado hidroxilos en otras rocas volcánicas y en el regolito lunar, la capa de polvo y de fragmentos de roca que cubre su superficie...

ABC.es

martes, 15 de enero de 2013

Las últimas imágenes de una nave antes de impactar contra la Luna

Las últimas imágenes de una nave antes de impactar contra la Luna 
Dos sondas gemelas de la misión Gravity Recovery and Interior Laboratory (Grail) de la NASA, encargadas de realizar el mejor mapa gravitacional de la Luna jamás obtenido, se estrellaron el 17 de diciembre de forma controlada contra una montaña cerca del polo norte lunar. La agencia espacial ha dado a conocer ahora un vídeo con las últimas imágenes de una de las naves, bautizada como «Ebb», antes de precipitarse contra el suelo.

El vídeo fue grabado por la cámara MoonKAM a bordo de la nave espacial «Ebb» (la primera de las dos en caer) el 14 de diciembre de 2012. En el momento en que las imágenes fueron tomadas, la sonda se encontraba a unos 10 kilómetros por encima del hemisferio norte del otro lado de la Luna, en las inmediaciones del cráter de impacto Jackson. Las imágenes fueron tomadas como parte de una comprobación final de los equipos de la nave espacial antes de su impacto previsto sobre una montaña cerca del polo norte de la Luna el 17 de diciembre, según informa la NASA. El lugar del impacto fue denominado con el nombre de Sally K. Ride, la primera mujer estadounidense en el espacio, que murió del pasado julio, después de una batalla contra un cáncer de páncreas.

El equipo de la misión anunció en su día que mucho del material a bordo de cada nave espacial se rompió en la energía liberada durante los impactos. La mayor parte de lo que quedó probablemente está enterrado en cráteres poco profundos.

Lanzadas en septiembre de 2011, Ebb y Flow orbitaron la Luna desde el 1 de enero de 2012. Las sondas fueron estrelladas intencionadamente debido a que no tenían suficiente altura ni combustible para continuar las operaciones científicas. Sus principal misión, que realizó con éxito, fue la elaboración de un mapa de gravedad lunar, el de más alta resolución de campo de cualquier cuerpo celeste. El mapa proporcionará una mejor comprensión de cómo se formaron la Tierra y otros planetas rocosos del Sistema Solar.

ABC.es

Google+ Followers

  ©Template Blogger Elegance by Dicas Blogger.

TOP