martes, 28 de agosto de 2012

«Luna azul» el viernes 31 de agosto

«Luna azul» el viernes 31 de agosto
Agosto de 2012 vivirá dos lunas llenas. Este fenómeno se conoce como «luna azul» y ocurre aproximadamente cada dos años y medio. Aunque hay una luna llena cada 29 días, no es tan sencillo que cuadren de esta manera en el calendario.

De este modo, agosto se convierte en el mes de la «luna azul», ya que se produjo una luna llena el pasado día 2, y ahora presenciará la del próximo 31.

Los astrónomos han indicado que no existe relación alguna entre este fenómeno y la época del año. Se podría producir en cualquier mes, excepto en febrero, que como sólo tiene 28 días no puede tener «luna azul».

Como curiosidad, en 1999 hubo dos meses de «luna azul» en un mismo año. En enero y en marzo. Este fenómeno se da entre tres y siete veces en cada siglo. Puesto que el mes de febrero es el único cuya duración es inferior al ciclo lunar, la primera siempre se produce en enero y la segunda, en orden decreciente de probabilidad, en marzo, abril o mayo.

Por último, los astrónomos destacan que el nombre del fenómeno no tiene nada que ver con el color, ni la apariencia del satélite. El término «luna azul» se tradujo literalmente del inglés, en donde «azul», en este caso, tendría el significado de «traidor».

EUROPA PRESS

jueves, 23 de agosto de 2012

El misterio de las manchas blanquecinas en la Luna

El misterio de las manchas blanquecinas en la Luna
La superficie de la Luna es, en general, bastante oscura. Y también aburrida. El satélite no tiene atmósfera, ni tectónica de placas, por lo que el ajetreo en la superficie es mínimo. Salvo si cae un meteorito, las cosas se quedan como y donde estaban. Por eso los científicos estaban intrigados con unas manchas blanquecinas, a veces de cientos de kilómetros, que pueblan su superficie. ¿Qué fenómeno las causa?

Cada una de las manchas blanquecinas —de las que hay contabilizadas más de una docena— identifica la existencia de un pequeño y débil campo magnético. Aunque era casi indudable que entre ambos fenómenos había una relación, nadie había explicado con certeza —y pruebas— cómo era ésta.

¿Puede un campo magnético aclarar —como si de lejía se tratase— el regolito lunar? En realidad, lo que hace es evitar que se oscurezca. Como si fuese un escudo de energía, desvía una parte del viento solar que llega a la superficie de la Luna, y lo distribuye en sus alrededores.

Algunos modelos teóricos de esta explicación se habían puesto a prueba con anterioridad, y los resultados no cuadraban. Aun así, un grupo de científicos dedicados a desarrollar escudos energéticos para naves espaciales —que, en el fondo, tienen un cierto parecido con las anomalías magnéticas de la Luna— quiso poner a prueba la hipótesis de manera experimental.

Hicieron las modificaciones pertinentes a sus aparatos para replicar en el laboratorio las anomalías magnéticas lunares. Simularon el viento solar con un chorro de protones y electrones y estudiaron qué pasaba cuando lo disparaban hacia un pequeño imán.

Como predecía la teoría, se creó un campo eléctrico en forma de cúpula cuando el chorro y el «escudo» se encontraron. Este campo eléctrico desvió la mayoría de partículas hacia los límites y protegió la zona de influencia del imán. Los investigadores responsables creen que en la Luna ocurre exactamente igual, pero a lo grande. También, que una tecnología equivalente podría proteger tanto las naves espaciales como a sus pasajeros de los peligros del viento solar.

ABC.es

jueves, 16 de agosto de 2012

La NASA detecta helio en la tenue atmósfera de la Luna

La NASA detecta helio en la tenue atmósfera de la Luna
El Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) de la NASA ha detectado la presencia de helio en la tenue atmósfera que rodea a la Luna. Tras este hallazgo, los expertos se preguntan ahora si este gas se origina desde el interior del satélite, por ejemplo, debido a la desintegración radiactiva en las rocas, o si proviene de una fuente externa, como el viento solar.

Este estudio, publicado en 'Geophysical Research Letters', se ha complementado con las medidas tomadas a la atmósfera lunar por el Apolo 17 en 1972. "Se trata de un hallazgo que permite conocer la Luna de una manera que no se esperaba cuando el LRO fue lanzado en 2009", ha indicado la NASA. Pero, según ha explicado el autor principal del trabajo, Alan Stern, encontrar helio en el satélite terrestre "es sólo el principio" de una investigación que pretende determinar cuál es la procedencia de este gas y cómo llega hasta la atmósfera lunar.

Hay expertos que apuntan hacia los vientos solares. En este sentido, Stern ha señalado que si estos son los "responsables", el estudio "enseñará mucho sobre cómo funciona el mismo proceso en otros cuerpos sin aire". Sin embargo, si las observaciones de la nave espacial no muestran dicha correlación, la desintegración radiactiva u otros procesos internos de la Luna podría estar produciendo helio que se difunde desde el interior o que se libera durante los terremotos lunares. "Con las vistas globales del Proyecto de Cartografía Lyman Alpha (LAMP), que se mueve a través de la Luna, en futuras observaciones, se tendrá en una excelente posición para determinar mejor la fuente dominante de que el helio".

Otro punto para la investigación futura consiste en la abundancia de helio. Las medidas de encaje de la década de 1970 mostraron un incremento en la abundancia de elemento químico, conforme avanzaba la noche. Esto podría explicarse por el enfriamiento atmosférico, que concentra los átomos en altitudes más bajas. No es el único hallazgo que se ha realizado en la Luna. La NASA ya había detectado anteriormente la presencia de argón en su superficie. Aunque en menor medida, LAMP también tratará de hallar argón y otros gases durante las observaciones futuras. "Estas medidas pioneras han sido posibles gracias a las operaciones de LRO como una misión de ciencia, de modo que ahora se podemos entender la Luna de una manera que no se esperaba", ha concluido Stern.

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